jueves, 18 de enero de 2018

Una pena

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Qué libro leo

Le debemos mucho al Premio Abogados de Novela. Desde 2010, este galardón consigue que veamos publicados "thrillers" judiciales al estilo John Grisham, pero 100% españoles. Sobre nuestras leyes, con nuestros abogados, en nuestro ambiente. Por desgracia, ningún título de los publicados hasta ahora ha estado a la altura de las expectativas. (Al menos, de entre los leídos por este servidor de ustedes). Es el caso de la presente El jurado número 10. La historia no tenía pocos elementos de interés: entresijos del funcionamiento del jurado popular, ambientación en una pequeña capital de provincia y una pareja protagonista alejada de lo común. Éstos son Efrén Porcina, un abogado joven en lucha permanente con su desmesurado sobrepeso y su socia, Salomé, una excéntrica devora-hombres de saldo que se verá metida en más líos de los recomendables.

Pese a su prometedor arranque, la novela muere pronto merced a un planteamiento que la desborda por completo. No era una historia para superar las 500 páginas. Y eso se traduce en un ritmo irregular. El juicio en sí no está mal contado, pero llega demasiado tarde.

Una pena.

EL JURADO NÚMERO 10
Reyes Calderón.
Martínez Roca. Madrid, 2013. 511 páginas.
PVP: 5'95 euros.

miércoles, 17 de enero de 2018

Cositas que te alegran la vida

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Hay cositas que te alegran la vida. Que Eduardo Mendoza publique una nueva aventura del personaje sin nombre, apenas tres años después de la anterior, es una de ellas. No generará el de Barcelona suficiente literatura de humor en su carrera para satisfacer la demanda de sus fans. Recuerdo estirar absurdamente la lectura de Sin noticias de Gurb -apenas 192 páginas- para evitar terminarlo. Unos minutitos te alegraban el día.

¿Empieza a notarse cierta fatiga en el esquema de las aventuras de este personaje singular? Mediada la presente novela teme uno que sí. Por fortuna, no dura mucho. El tercio final es memorable. La fórmula básica sigue perfectamente engrasada. El monólogo interior de este innombrado protagonista no deja de resultar chispeante. El juego del contraste entre el origen hampón de buena parte de los personajes y el uso que hacen del lenguaje, digno de comedia de Lope de Vega, es hoy tan gracioso como lo era hace casi 40 años. Hay un momento en que se describe lo que se siente al ver un canal 24 horas de noticias, sin sonido, mientras se está en una sala de espera. Las carcajadas demuestran que Mendoza, además de ser uno de los mejores literatos en lengua castellana, está en plena forma.

El hilo argumental de El secreto de la modelo extraviada es anecdótico. Permite un "flash-back" con el que volvemos a la época dorada de esta saga. Pero eso no es lo importante en estas novelas.
Eduardo, por favor, más.

EL SECRETO DE LA MODELO EXTRAVIADA
Eduardo Mendoza 
Seix Barral. Barcelona, 2015. 320 páginas. 
PVP: 18'50 euros, 12'99 euros (e-book). 

martes, 16 de enero de 2018

Una excelente novela

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Anagrama


Ian McEwan plantea una interesantísima historia en Operación Dulce. En plena Guerra Fría, los servicios secretos británicos plantean la batalla intelectual contra el izquierdismo imperante entre los pensadores y artistas de élite. Para ello, quieren catapultar a un joven escritor de carácter más o menos anticomunista. La narradora de la historia es la agente encargada de captarle y supervisarle. Se enamoran, claro. Por si esto no fuera suficiente, el autor plantea un juego metaliterario que deja al lector con cara de tonto. Cómo no lo adiviné antes, si este tipo es el mismo que firmó Expiación. El presente texto tiene, por lo menos, el mismo atractivo para el cine.

Sorprende que Operación Dulce no hiciera más ruido en el momento de su publicación. Es una excelente novela.

OPERACIÓN DULCE (Sweet Tooth) 
Ian McEwan 
Anagrama. Barcelona, 2013 (publicada originalmente en Reino Unido en 2012). 400 páginas
PVP: 19'90 euros, 9'90 euros (bolsillo), 6'99 (e-book). 

lunes, 15 de enero de 2018

Que no se prive

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Lecturas y lectoras

Está uno leyendo esta entrega de Bevilacqua y Chamorro -o sea, en la gloria: embelesado con la trama, siguiendo cómplice la evolución de unos personajes perfectamente definidos a los que ya se tiene casi cariño- cuando, de repente, un pasaje activa algo en el cerebro. Concretamente, en ese curioso apartado dónde almacenamos recuerdos de cosas de lo que un día fue actualidad que, mal que bien, seguimos y que ahora almacenan polvo, prestos a ser totalmente olvidados. Uno de los personajes pide estrambótico consejo a una alta autoridad judicial. Con su consulta, parece casi apuntar una propia conducta sospechosa. Un poco de Google es suficiente para terminar el puzzle: para La estrategia del agua, Lorenzo Silva se basó en un suceso real, aquel que involucró de una manera un tanto chusca a la entonces presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas.

Lo anterior es, a la postre, anecdótico. La novela funciona a la perfección por sí sola. La saga de guardias civiles avanza en progresión geométrica. El matrimonio entre thriller y casticismo está perfectamente avenido. Silva nos conduce por los casos tal y cómo estos se instruyen por los jueces e investigan por los agentes del orden -guardias civiles, en este caso- en España. Y por eso resultan más interesantes. Si a eso sumamos el perfecto dibujo de los dos personajes principales -Bevilacqua narra en primera persona y es un protagonista memorable, aunque el dibujo de su compañera Chamorro es igualmente antológico- el resultado es una lectura absorbente. Los lectores tenemos suerte de contar con Lorenzo Silva. Quedan tres títulos publicados, el último de ellos hace pocos meses. Y todos los demás con los que el de Getafe quiera obsequiarnos. Que no se prive.

LA ESTRATEGIA DEL AGUA
Lorenzo Silva 
Destino. Barcelona, 2010. 384 páginas. 
PVP: 18'50 euros, 8'95 euros (bolsillo), 4'99 euros (e-book) 

domingo, 14 de enero de 2018

Carrie y Lena no fueron las primeras

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Libros del Asteroide 

Una treintañera con problemas para encontrar el hombre ideal. Su familia judía. Las amigas. Y los decepcionantes aspirantes a príncipe azul. Y todo en el "marco incomparable" de la ciudad de Nueva York. Es posible que este planteamiento le haga huir, por trillado,  de Sheila Levine está muerta y vive en Nueva York. Sin embargo esta novela no es ningún refrito de Sexo en Nueva York pasado por el prisma de las Girls de Lena Dunham. Y no lo es por una razón meramente cronológica: la presente novela vio la luz en 1972, cuando su autora Gail Parent, contaba parecida edad a la de su personaje. Pese a su cierto éxito en su momento -olvidada adaptación al cine incluida- esta historia jamás llegó traducida a las librerías españolas. Con más de cuarenta años de retraso, Los Libros del Asteroide le pone ahora remedio.

Es una novela divertida gracias, sobre todo, al ingenio de su autora, especialmente en la faceta del diálogo. Su original formato -todo el libro es, se supone, una larga nota de suicidio- es un acierto. Y la lectura transcurre como un suspiro. Pero tampoco deja especial poso. Quizá Sheila palidezca al lado de una Bridget Jones. Pero ella llegó primero.

SHEILA LEVINE ESTÁ MUERTA Y VIVE EN NUEVA YORK (Sheila Levine is dead and living in New York) 
Gail Parent. 
Libros del Asteroide. Barcelona, 2015 (publicado originalmente en EEUU en 1972) 288 páginas 
PVP: 19'95 euros, 11'99 euros (e-book). 

sábado, 13 de enero de 2018

La nostalgia franquista y el best-seller

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Lectulandia 

España saludó con entusiasmo el proceso de Transición a la democracia. No es una percepción exagerada. Pero eso no quita para que no hubiera un relativamente nutrido grupo de ciudadanos que ni entendieron ni compartieron aquello que estaba pasando. Niños de la guerra, orgullos combatientes del bando "nacional", gente que siguió creyendo en el régimen franquista aún cuando la mayor parte de la sociedad española empezó a vivir al margen de él conforme avanzaba la década de 1970. Son los que cada mañana compraban en el kiosko Arriba (que se publicó hasta 1979) o El Alcázar (que no dejó de imprimirse hasta 1987), votaban a Blas Piñar (que obtuvo acta de diputado en las generales de 1979) y devoraban, con deleite, las novelas satíricas que, como churros, iba publicando Fernando Vizcaíno Casas. Su nombre aparecía hasta varias veces en la misma lista de libros más vendidos. Ya cincuentón, este abogado laboralista empezó a hacerse un tipo enormemente popular gracias a su peculiar literatura. A los pocos meses de publicarse, las novelas llegaban a los cines dirigidas por Rafael Gil, un director de reconocida filiación franquista.

Y al tercer año resucitó (1978) fue una de las más exitosas. La novela no es más que un desfile de personajes -en su mayor parte reales- que van reaccionando al rumor de que Franco ha resucitado y abandonado su eterno descanso en el Valle de los Caídos. El uso de la ironía se convierte en abuso. La práctica totalidad de las frases impresas quieren decir lo contrario de lo que literalmente afirman. Incluso haciendo un esfuerzo por eliminar todo prejuicio, la "mala baba" que destila Casas resulta un tanto molesta. Eso no significa que no se esboce una sonrisa, un tanto culpable, de vez en cuando.

Fraga, Carrillo, Felipe, Suárez, Alfonso Guerra, Ana Belén, Víctor Manuel, Lola Gaos, Aurora Bautista, Lalo Azcona, Tierno-Galván, Ruiz-Giménez... son sólo unos pocos de los que aparecen retratados, en ocasiones con una crueldad incómoda para el lector. También se reconocen algunos trasuntos. Me pareció que el director de cine Vicente Escrivá se escondía tras uno de ellos.

Y AL TERCER AÑO RESUCITÓ 
Fernando Vizcaíno Casas
Planeta. Barcelona, 1978. 212 páginas. 
PVP: 10'82 euros. 

viernes, 12 de enero de 2018

Extraños en el cercanías

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Qué libro leo

No tengo remedio: en cuanto veo a más de dos personas leyendo lo mismo en el transporte público necesito hincarle el diente al libro en cuestión. El sociólogo que habita en mí. No es de extrañar, por tanto, que acabara sucumbiendo a La chica del tren, novela cuyo argumento hace un guiño a sus potenciales lectores situando la acción principal, precisamente, en un cercanías que lleva a su protagonista a ¿trabajar?

Sería extraño que alguien se acercara a este título buscando una obra maestra de la literatura. No la encontrará. Se llevará, a cambio, un thriller bien llevado y no mal resuelto. Las comparaciones con Hitchcock son, por una vez, pertinentes. Hay mucho de su cine en el desarrollo de La chica del tren, aunque conveniente adaptado a los tiempos del smartphone.

Mientras escribo estas líneas, toda la ciudad está empapelada con el cartel de su (casi inmediata) adaptación al cine. Vaya papeleta la de Emily Blunt. Su físico está muy lejos del que imagina el lector cuando se enfrenta a esa Rachel que empalma latas de gintonic pre-hecho mientras se dirige al ¿trabajo?

LA CHICA DEL TREN (The girl on the train) 
Paula Hawkins 
Planeta. Barcelona, 2015. 496 páginas. 
PVP: 18'52 euros, 12'34 euros (e-book)

Entonces, pero con ojos de ahora

Casa del Libro  Las memorias de  Bono . Ah, no, perdón. Sus diarios. Resulta que el político de Salobre no acaba un día sin anotar su...